Luna
Hay una luna para mí
Es un lucero que me acompaña,
Lumbrera que me ilumina,
Lumbrera en mi sendero
Yo no lo elegí; a la luna no tomé, a la luna no debo ni puedo tomarla
No puedo hacer más que anhelarla
Ni la persuadí, fue su decisión, de por sí.
Pero, sin saber de ella no puedo dormir,
No puedo apreciar todos sus detalles pues esta lejos de mí
Mas solo un rayo de su luz me hace feliz
No puedo escucharla, no la puedo sentir.
Quiero hablarle mas ella no me quiere oir
Quiero llamarla, pero por regla no me lo puede permitir
Me atrevo a llamar, luego no me quiere oir.
Gracias a su luz he podido ver el camino en noches obscuras
y he llegado a su balcón, pero deja caer una rosa, una flor
No sin antes escribir que en la distancia es mejor vivir
Al leer;
Hay un frío que se apodera de mí
Miedo y tristeza me quieren venir
Pero la razón ha de llegarme primero, ha de intervenir.
Esa, su actitud en olvido se puede ceñir
En olvido puede devenir.
En el mar no puede ver su reflejo
En el mar no quiere ver su reflejo en mí
Solo puede ver mis defectos que flotan allí.
Por su plan y sus reglas su amor por mí, un mortal-terrenal, pereció
Eso concluí
Paréceme ingenuidad, propia hay que decir
Porque en el momento que planeó y legisló, que osaba sentir...
Tristeza me ha de llegar, miedo no
Pues todavía tengo cosas que sentir
Dentro de mí y para ella, para sí.
Tristeza ha llegado a mí
Mas conservo pecho y frente en alto, y miro al porvenir
Como soldado firme estoy aquí
Esperando que su majestad la luna decida sobre mí
Sé y no olvido que...
El sol tiene que morir, para otro día vivir.
Es un lucero que me acompaña,
Lumbrera que me ilumina,
Lumbrera en mi sendero
Yo no lo elegí; a la luna no tomé, a la luna no debo ni puedo tomarla
No puedo hacer más que anhelarla
Ni la persuadí, fue su decisión, de por sí.
Pero, sin saber de ella no puedo dormir,
No puedo apreciar todos sus detalles pues esta lejos de mí
Mas solo un rayo de su luz me hace feliz
No puedo escucharla, no la puedo sentir.
Quiero hablarle mas ella no me quiere oir
Quiero llamarla, pero por regla no me lo puede permitir
Me atrevo a llamar, luego no me quiere oir.
Gracias a su luz he podido ver el camino en noches obscuras
y he llegado a su balcón, pero deja caer una rosa, una flor
No sin antes escribir que en la distancia es mejor vivir
Al leer;
Hay un frío que se apodera de mí
Miedo y tristeza me quieren venir
Pero la razón ha de llegarme primero, ha de intervenir.
Esa, su actitud en olvido se puede ceñir
En olvido puede devenir.
En el mar no puede ver su reflejo
En el mar no quiere ver su reflejo en mí
Solo puede ver mis defectos que flotan allí.
Por su plan y sus reglas su amor por mí, un mortal-terrenal, pereció
Eso concluí
Paréceme ingenuidad, propia hay que decir
Porque en el momento que planeó y legisló, que osaba sentir...
Tristeza me ha de llegar, miedo no
Pues todavía tengo cosas que sentir
Dentro de mí y para ella, para sí.
Tristeza ha llegado a mí
Mas conservo pecho y frente en alto, y miro al porvenir
Como soldado firme estoy aquí
Esperando que su majestad la luna decida sobre mí
Sé y no olvido que...
El sol tiene que morir, para otro día vivir.
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